100 años de libertad religiosa en el Perú

100 años de libertad religiosa en el Perú

Lima.- El 11 de noviembre de 2015 se celebrarán 100 años de una importante reforma constitucional y victoria ciudadana en el Perú: la derogación de la intolerancia religiosa en la Constitución.

Como es sabido, al fundarse nuestra nueva República no hubo superación de la confesionalidad católica del Estado. Las sucesivas Constituciones liberales no solamente consagraron el predominio de la Iglesia Católica sino además la prohibición del culto público o privado de cualquier otro credo tal como se decía en el artículo 4º: “el Estado protege la religión católica, apostólica y romana; y no permite el ejercicio público de otra alguna”. Dicha situación comenzó a llegar a su fin a partir de una reforma que derogó la última frase.

Fueron dos acontecimientos fundamentales los que contribuyeron a desatar la reforma: el “affaire” Penzotti y el asalto a la escuela adventista indígena de Platería en Puno.

Francisco Penzotti, un misionero metodista italiano que había arribado al puerto del Callao en 1888 a fin de vender ejemplares de la Biblia y para propagar su mensaje evangélico fue encarcelado por violar el artículo 4º de la Constitución hecho que se convirtió en el catalizador de un frente compuesto por liberales, masones y anticlericales en pro de la tolerancia religiosa y en una lucha emblemática que trascendería las fronteras nacionales afectando la imagen exterior del Gobierno que a la sazón promovía afanosamente la migración europea al Perú.

El segundo hecho que precipitó la caída del régimen constitucional de intolerancia religiosa fue el cruento asalto a la misión educativa adventista de Platería en Puno del año 1913 cuando una numerosa turba organizada y liderada por el Obispo de Puno saqueó e incendió dicha misión e infligió brutales castigos físicos a los campesinos adventistas que pudo encontrar en su paso destructivo.

En general, no era novedad que el clima de hostilidad hacia el naciente protestantismo peruano se tradujera en ataques, asaltos, robos, arrestos y en muchas oportunidades en masacres, azuzados la mayor de las veces por obispos y sacerdotes intolerantes y fanáticos, pero en dicha coyuntura histórica ambos hechos contribuyeron a que el 25 de agosto de 1913 el Senador por Puno Severiano Bezada propusiera que se eliminara aquella infame frase del artículo 4º de la Constitución de 1860.

Luego de aprobado el proyecto en el Parlamento, a inicios de noviembre de 1915 el Consejo de Ministros publicó por encargo presidencial una resolución decidiendo no promulgar la enmienda constitucional (quizás se habrían dicho “el Perú no está aún preparado…”).

Fue entonces que un diputado liberal solicitó la promulgación de la ley fijándose para el día 11 de noviembre de 1915 el día en que se cumpliría con tal procedimiento a pesar de la bulliciosa oposición de turbas apostadas en las galerías e inclusive de un diputado clerical que rompió iracundamente en pedazos la autógrafa suscrita: así, la tolerancia religiosa pasaba a formar parte de nuestro ordenamiento constitucional, el carácter laico del Estado peruano daba un paso más hacia adelante y nos hacíamos un poco más modernos.

El Centenario de la libertad religiosa en el Perú que ya se acerca es, por tanto, una crucial efemérides que ningún demócrata, independientemente de su credo, debería dejar pasar.